Última hora
Franco no fue un valeroso comandante, fue un sanguinario y brutal militarEl 18 de Julio y el deber de recordarEl acoso del Estado español: tercera denuncia judicial rechazada, esta vez de Margarita Robles en personaLa impostura de la derecha franquistaNada que celebrar en el “Día Mundial de la Persona Alertadora de Corrupción”

El 18 de Julio y el deber de recordar

Por Floren Dimas

Han pasado 85 años y la sociedad española se divide en dos grupos: el de varias decenas de millones de españoles, que lo ignoran todo sobre aquella fecha de 1936 y el de los de aquellos para los que sí tiene un significado determinante, para comprender porqué ahora estamos como estamos.

Haz unos días, concretamente el 14 de julio, en toda Francia se celebró el aniversario de la Revolución Francesa de 1789, sin que fuese necesario explicar a cada ciudadano francés el significado de la Fiesta Nacional.

Comparten este conocimiento cientos de millones de ciudadanos del mundo, concienciados de lo que la Revolución Francesa significó para la construcción de un marco de derechos y deberes de los ciudadanos, que sirvió de base para la redacción de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, sobre la que se han edificado la mayoría de las Constituciones de los países democráticos posteriormente.

En cualquiera de estos países, el aniversario de una fecha con el significado histórico del 18 de julio de 1936 en España, merecería no un espacio festivo en el calendario, porque nada festivo hay en recordar un golpe de estado y el inicio de una guerra civil, pero al menos mercería la pena dedicarle un recordatorio reflexivo colectivo, sobre las consecuencias y el impacto que ha tenido -y sigue teniendo- aquella fecha para la actual sociedad española.

En ningún país europeo de nuestro entorno existe el concepto de memoria histórica, porque los acontecimientos y los protagonistas de los años 30 y 40, que en España forman parte de este concepto, en el resto de Europa han sido incorporados a su historia, con toda la carga de matices heroicos, de grises y de pasajes negros, en sociedades que están en disposición de asumir sin sonrojo de culpa ni aspavientos y sin que en ninguno de los países que fueron víctimas de la implantación u ocupación de regímenes totalitarios, se plantee actualmente el debate de si fueron buenos o malos, ya que nadie discute en Alemania, Francia, Italia, Croacia, Hungría o Rumanía, si aquellos líderes son hoy dignos o no del homenaje o el desprecio social e institucional que merecen.

Dentro de poco se debatirá en el Parlamento la ley de Memoria Democrática, una ley innecesaria en los países anteriormente citados, porque las víctimas de aquellos regímenes, han sido ya reconocidos social, jurídica e institucionalmente, a lo largo de más de siete décadas.

Nadie espera que sea un debate parlamentario fácil. Las ideas y los intereses que se conjuraron para dar un golpe de estado en 1936, hoy se alinean en el Parlamento español como el frente trifachito. PP- CS-VOX, con casi idénticos argumentos que entonces lo hicieron los golpistas del 36: el peligro de los planes del comunismo para asaltar al estado, la unidad de España se derrumba, la inseguridad campa por las calles, la ruina y que el paro y el hambre amenaza a los españoles… Menos mal que la promesa de un gobierno fuerte de palo y tentetieso, podrá traer la seguridad y prosperidad para todos. Los viejos argumentos ya conocidos, sin ningún aportación novedosa que llevarse al catecismo populista.

La fecha del 18 de Julio, debería de incorporarse al calendario oficial de efemérides, no como un día festivo, sino un día dedicado a interpretar lo que aquella fecha ha significado para la historia de España, y para enaltecer la memoria de los que cayeron y se significaron en la defensa de los valores de justicia y libertad.

18/07/2021

Floren Dimas es Oficial del Ejército del Aire (R). Miembro de Anemoi y de ACMYR.
Delegado de AGE en la Región de Murcia.

La impostura de la derecha franquista

Por Manuel Ruiz Robles (*)

Franquistas de toda la vida se pavonean impunemente haciéndose pasar por demócratas. Algunos, como el Sr. Mayor Oreja, ex ministro del interior, llegó a describir la dictadura como una situación de «extraordinaria placidez». Sin embargo, todo el mundo sabe que el Reino de España sigue ostentando el vergonzoso record de ser el segundo país con mayor número de fosas de desaparecidos forzosos, después de Camboya.
Crímenes franquistas de lesa humanidad que no prescriben y que, pese a ello, continúan impunes, parapetados tras la falsa ley de amnistía de 1977. Una ley de punto final, de impronta franquista, que mantuvo expulsados del ejército a nuestros compañeros de la Unión Militar Democrática (UMD); compañeros que habían sido detenidos, procesados en consejo de guerra y condenados a largos años de prisión por la dictadura, e incluso a posteriori por esta “democracia”, como fue el caso de José Ignacio Domínguez, piloto de reactores, actualmente Vicepresidente del Foro Milicia y Democracia (FMD).
Por si no bastase, el citado exministro del Interior en tiempos de Aznar, “demócrata” sobrevenido, volvió a la carga el pasado 22 de junio en el programa El Cascabel, de 13TV, la cadena de los obispos españoles. Una cadena desde donde se adoctrina desde el más rancio conservadurismo, lanzando anatemas un día sí y otro también contra todo lo que ellos consideran contrario a sus dogmas medievales. Una actitud más propia de un Tribunal de la Inquisición que de una iglesia que se pretenda cristiana, es decir seguidora de la doctrina de Cristo.
Arremete el Sr. Oreja contra la ley de eutanasia, con el pretexto de que atenta contra la vida, lo que no es cierto, pues tan solo facilita una muerte digna a las personas con una enfermedad grave e incurable que, padeciendo un sufrimiento constante e intolerable, podrán solicitar ayuda médica para morir. El horror de un encarnizamiento terapéutico, que prolongue sufrimientos innecesarios más allá de lo soportable, no es una alternativa aceptable, por inhumana.
La muerte digna es algo que las élites económicas siempre han podido comprarse, sin impedimentos eclesiásticos, al igual que en su día la interrupción del embarazo en clínicas de lujo, fuera del territorio nacional. Lo que para el pueblo llano nunca fue accesible por evidentes razones económicas. Por tanto, un clasista “derecho” al aborto y a la muerte digna, previo pago. En cuestiones de moral la Iglesia Católica siempre ha sido muy comprensiva con los que más tienen.
Si embargo, el Sr. Oreja, con su característico tono sosegado y presuntuoso, desveló dos asuntos importantes, magistralmente analizados en conversación privada con mi amiga Enriqueta de la Cruz, una excelente periodista y escritora, cuya parte esencial de su análisis está integrada en el presente artículo.
En síntesis, de la intervención del Sr. Oreja puede inferirse el siguiente mensaje:
1/ Las evidentes contradicciones del Rey Felipe VI, en lo que atañe a Catalunya; por tanto dejando entrever a SM que no lo van a dejar que siga pasteleando con el enemigo para salvar su corona.
En realidad sabemos que optó el 3 de octubre de 2017 por el garrotazo y tentetieso, lo que no es compatible con los requerimientos europeos de Derechos Humanos.
2/ Que los manifestantes de Colón no son ya la mayoría en el país, aunque son muchos, dijo, por lo que proyectan crear una “alternativa” a espaldas de la mayoría social.
El pretexto delirante para tal “alternativa”, en el que pretenden escudarse, es la surrealista fantasía de un inexistente frente popular social comunista. Algo que el Sr. Oreja y sus afines saben que es falso, pues no se vislumbra por sitio alguno conspiradores judeo-masónicos, y menos aún bolcheviques llamando a las barricadas o a la insurrección armada.
Se trata, por tanto, de una derecha de rancio abolengo, que sabe que va perdiendo, arrastrando en su caída a la monarquía, a la que seguirá usando; y viceversa, pues se necesitan y están condenados a perecer juntos en esta etapa.

En fin, que comprenden que tienen una vía de agua, es decir una brecha en el casco del barco, e intentan ganar tiempo achicando la inundación, aterrados al observar como el nivel del agua sube, derribando mamparos, amenazando con inundarlo todo.

Saben que no les queda más baza que una movilización de pataleo, pues cuanto más alardean más incapaces se muestran para reflotar su buque insignia, que no es otro que el franquismo y sus instituciones mutantes. El mundo está cambiando y eso tendrá sus consecuencias geoestratégicas. Así que menos lobos.

La desgracia es que no hay una alternativa que vaya a dar satisfacción a la mayoría de los pueblos de España porque a la crisis institucional se suma ya de plano la social-económica. No se está articulando bien la inclusión de las necesidades del conjunto más numeroso, ni tampoco a los jóvenes. Se están vendiendo los cimientos sanitarios, educacionales y básicos a esos mismos señores del Sr. Oreja, y eso traerá malas consecuencias.

——————————–

Manuel Ruiz Robles es Capitán de Navío de la Armada, miembro de la UMD y del Colectivo Anemoi. Presidente Federal de Unidad Cívica por la República.


Nada que celebrar en el “Día Mundial de la Persona Alertadora de Corrupción”

Por Roberto Macías.

El pasado 23 de Junio, se celebró  el “Día Mundial de los Alertadores de Corrupción”. Un día que sirve a nivel internacional para poner en valor y reconocer la extraordinaria función que cumplimos los whistleblowers en el esclarecimiento de los casos de corrupción.

Un día tan relevante que pasó totalmente desapercibido para todos los grupos políticos. Lo que puede significar que les importamos un bledo. Seguimos siendo invisibles e ignorados por la clase política. Esa que se rasga las vestiduras y golpean con fuerza sus pechos, cada vez que se habla de la lucha contra la corrupción.  Pero en el Día Mundial de los Alertadores de Corrupción, ni una sola mención, ni un exiguo tuit, para reconocer el valor de las personas alertadoras de corrupción. Muestran una vez su miseria política y humana.

Sin duda, tenemos la (peor) clase política. Incapaz de tramitar una ley, que llevamos años reclamando asociaciones, expertos y víctimas de la corrupción. Una iniciativa que todos reconocen necesaria e imprescindible en la lucha contra corrupción.  Pero desde febrero del 2017, sigue atrapada en el Congreso de los Diputados. Fíjense, la pobreza moral y política, que cuatro años después no hay ningún avance tangible. Ahora, tienen que transponer la Directiva Europea 1937/2019, relativa a las personas que informan actos de corrupción. Todo parece indicar que no llegará para la fecha prevista: 17 de diciembre de 2021.

En el reino de los delincuentes, las leyes que deben acabar con la impunidad, el fraude y la corrupción, no cuentan con ningún apoyo real y efectivo. Salvo las propias víctimas que seguimos insistiendo de forma permanente, constante y desinteresada. Estamos solos frente a un sistema que se niega a protegernos. Por eso, quiero poner en valor y destacar la lucha de las personas que a pesar de las circunstancias adversas mantienen su activismo:

Luis Gonzalo Segura.  Ex teniente del Ejército de Tierra, expulsado en junio de 2015 por denunciar corrupción, abusos y privilegios anacrónicos.  Ahora, dedica parte de su tiempo en investigar, informar y exponer las corruptelas del Ejército español. Es autor del libro El Ejército de Vox (2019),  libro negro del Ejército Español (2017), así como de las novelas Un paso al frente (2014) y Código rojo (2015).  Gracias a su esfuerzo puedo expresarme a través de su sitio web; que servirá de altavoz para todas las personas que somos perseguidas por este rancio sistema.

Ana Garrido Ramos. Ex funcionaria del Ayuntamiento de Boadilla del Monte en la Comunidad de Madrid. Su denuncia fue clave para destapar el mayor escándalo de corrupción política en España: La trama Gürtel, relativa a la financiación ilegal del Partido Popular. Ana Garrido, como muchas otras personas que alertan corrupción, tuvo forzosamente que reinventarse después de ser despedida para seguir subsistiendo. Ana Garrido, decidió explorar su faceta como emprendedora, dedicándose a la venta de bisutería y abalorios que ella misma confecciona.  En su sitio web https://chicayeye.es/, podéis encontrar sus últimos diseños y novedades.

Azahara Peralta y Gracia Ballesteros. Denunciantes del caso ACUAMED, acrónimo de las Aguas de las Cuencas Mediterráneas S.A. se trata de una sociedad estatal dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, encargada del desarrollo del programa de actuaciones en las cuencas mediterráneas. Su denuncia sirvió para investigar un fraude millonario por parte de esta empresa estatal de aguas que actualmente investiga la Audiencia Nacional.  El calvario de Azahara Peralta y Gracia Ballesteros, se ve reflejado en las presiones, amenazas, acoso, despido y en el linchamiento mediático que sufren por parte de medios de la derecha más rancia.

Roberto Martínez y María José Alarcón (Plataforma de Afectados BBService). Son los nombres y rostros de las personas valientes que alertaron el mayor fraude conocido en las residencias de tiempo libre. Recientemente, se cumplieron cinco años de las investigaciones contra el grupo BBservice, que la Guardia Civil desarticuló el 23 de febrero de 2016. La alerta de un grupo de trabajadores ayudó a destapar la mayor estafa conocida en el sector de las residencias que afectó a más de 750 mayores, que recibieron una asistencia en muchos casos lamentable, y a 2.000 empleados. Algunos de ellos estuvieron hasta siete meses trabajando sin cobrar sus salarios y se enfrentaron a graves situaciones de precariedad económica, desahucios incluidos. Es el precio que Roberto Martínez y María José Alarcón, tuvieron que pagar por alertar de esta asquerosa trama de corrupción.

Jaime González Díaz. Siendo funcionario del servicio de contratación de la consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, denunció en 2015 una serie de irregularidades en los contratos firmados para el Plan Infoca 2015-2018 (plan de la Junta andaluza para la lucha contra los incendios en parajes naturales). Por su extensión en casi todas las comunidades, se terminó unificando en una macrocausa en la Audiencia Nacional, de lo que se conoce mediáticamente como el cártel del fuego.

A raíz de aquella denuncia ha sufrido el acosado, la apertura de un expediente y sancionado por sus superiores. Perseguido, acosado y represaliado por exponer la putrefacción en la Junta de Andalucía. Un hombre que a pesar de la adversidad sigue intentando garantizar el futuro de otros alertadores con la creación de una asociación “Alianza Contra la Corrupción”.

Francisco José Sánchez del Águila Ramón. Fue letrado Municipal externo del Ayuntamiento de El Ejido (1987-2008): cesado como denunciante principal y testigo principal -de cargo del Fiscal- de la Operación Poniente. Otro caso de corrupción que afecta al Partido Popular en Andalucía. Actualmente es Presidente de la Asociación Mediterránea Anti corrupción y por la Transparencia (AMAyT) que lleva innumerables asuntos anticorrupción en todo el territorio nacional (Trama Amat, Caso Hispano Almería, Operación Poniente, Medios de Comunicación, corrupción en Coto de Doñana, vertidos residuales en la Costa Tropical, impugnación ante el Constitucional de la Ley de Contratos del Estados y otros). Pero sobre todo, destaca por la defensa leal y valiente, que hace en mi caso contra la UGT Andalucía.

En mis próximas intervenciones en esta columna, seguiré citando la lucha de otras personas valientes que por su trayectoria merecen mi reconocimiento y admiración. Personas que han sacrificado todo por el interés general y, siguen sufriendo las represalias a pesar de la aprobación de una Directiva Europea 1937/2019, que se supone les protege de todo tipo de represalias. Pero en España, el derecho comunitario es ignorado por los tribunales nacionales…

Análisis del análisis sobre el complejo mundo de las FAS


Análisis del análisis sobre el complejo mundo de las FAS

Por Floren Dimas (*)

Estimados compañeros. Cualquier análisis sobre el presente y el futuro de las FAS españolas, obliga no solo a repasar su papel en la geoestrategia del mundo actual dividido en bloques, con escaso y casi nulo espacio para la independencia nacional, si no también a estudiar temas complejos relacionados con el personal, los planes de empleo de unidades, armamento y sistemas logísticos, informáticos y estratégicos.

En cualquier debate sobre asuntos militares en donde intervienen expertos en diferentes materias, se suele arrancar casi siempre desde el tema de las partidas de financiación del gasto militar.

Suele justificarse este en el positivo impacto que representa en cuestiones de empleo, inversiones en I+D+I y en los supuestos beneficios sociales y económicos, que el incremento del gasto (vamos camino del 2 % del PIB para el 2025 o por imposición de la OTAN) conlleva en beneficio general de la sociedad -afirman- permitiendo además que una parte de los progresos científicos que se alcanzan para su uso militar, al cabo del tiempo tienen beneficiosas aplicaciones civiles, que van desde las comunicaciones, la informática, la cartografía GPS o la medicina, hasta la automoción, el transporte aéreo o la investigación submarina.

Si en el debate participan personas escasamente informadas, no solo en cada una de estas materias, si no, además, carentes de una perspectiva de conjunto, que permita discernir entre la rentabilidad social, la seguridad (real) colectiva, y la soberanía nacional para que no se vea instrumentalizada y puesta al servicio de los grandes bloques económicos, políticos y militares, es fácil adivinar qué facción se llevará el gato al agua, a la hora de justificar los sacrificios que todo el país tiene que realizar para sostener la Defensa Nacional.

No es frecuente por desgracia comprobar entre los colectivos de militares demócratas españoles, demasiado interés por analizar cuanto aquí se ha tratado, visto el poco espacio de atención para reflexionar o analizar la política militar, desde un punto de vista crítico basado en datos y perspectivas actuales, contentándose la mayoría de las veces con examinar y valorar los fenómenos sociológicos, políticos, ideológicos o laborales, que los medios ponen interesadamente de actualidad, que rigen y determinan actualmente el funcionamiento y la actividad de las FAS dentro y fuera de nuestras fronteras.

¿Es imprescindible la existencia de la Legión o los Regulares en el actual despliegue militar en nuestro país?

¿Debe desvincularse por completo la Guardia Civil de la estructura militar de las FAS?

Debe continuar el predominio militar en el organigrama del CNI? ¿o debe este pasar a una dirección de mandos y funcionamiento fundamentalmente civil?

¿Es operativo un servicio de información civil y otro militar, independientes entre sí, pero coordinados por la Presidencia del Gobierno para mantener así duplicada las vías de información, para evitar ocultaciones o manipulaciones interesadas de la información?

¿Sería deseable la reinstauración del servicio militar obligatorio, siguiendo los objetivos, doctrina, beneficios y protección social, así como el plan de instrucción que actualmente se sigue en Suiza?

¿Qué hacer para la recolocación de los +45, tomando como modelo el que sigan actualmente las FAS de determinados países?

En fin, amigos, podríamos seguir hasta mañana proponiendo temas interesantísimos y de hondo calado, que pocas veces trascienden a los medios de comunicación, y ni siquiera se trasladan a la opinión y al debate público de los ciudadanos, militares demócratas incluidos en ocasiones.

En el enlace que encabeza este mensaje, podéis tomar nota de la complejidad de intereses tecnológicos e industriales que confluyen en una única y exclusiva unidad del Ejército de Tierra: la Unidad Militar de Montaña.

Si extrapolamos ese clúster al resto de las unidades de las FAS, podremos apreciar de qué inmenso entretejido industrial y financiero estamos hablando.

Un cordial saludo a todos.

(*) Floren Dimas es Investigador histórico, Oficial del Ejército del Aire (R) y delegado del Colectivo Anemoi para asuntos de la Memoria Histórica.


Enlace relacionado:

«El Jefe del Mando de Tropas de Montaña explicó al Clúster de Defensa las necesidades en equipamiento y material de la Unidad-noticia defensa.com – Noticias Defensa España»

https://www.defensa.com/espana/jefe-mando-tropas-montana-explico-cluster-defensa-necesidades

Desde nuestra trinchera, a ras de tierra

Desde nuestra trinchera, a ras de tierra

Por Manuel Ruiz Robles (*)

La imposición de la ideología franquista en el seno de las Fuerzas Armadas no concluyó con el final de la dictadura, manteniéndose a lo largo de estas últimas cuatro décadas una lucha soterrada contra los valores democráticos, que trasciende los muros de los cuarteles, contaminando la vida política y social de nuestro país.

Trataré, por tanto, desde nuestra trinchera, a ras de tierra, difundir algunos conceptos elementales que estimo esenciales para la compresión de la sociedad de la que formamos parte, especialmente orientados a aquellas compañeras/os no familiarizados con la teoría marxista, cuya génesis y desarrollo fue impulsada por el potente movimiento obrero de los siglos XIX y XX. Lo hago consciente de mis limitaciones y siempre contando con la indulgencia de mis queridos/as lectores/as.

He de confesar que no siento apego por ningún tipo de beaterías, cualesquiera que estas sean, por ello trataré de expresarme de la forma más racional posible, con el respeto intelectual debido a los grandes pensadores que han aportado avances esenciales al conocimiento científico, ya sea a las ciencias de la naturaleza, ya fuese a las ciencias sociales, siempre en continua transformación y avance.

Hace unos días, leyendo en un medio digital ultraconservador, extremadamente españolista, es decir fascista, los desatinos de un general monárquico, antaño Ayudante de Campo del Rey y hogaño Presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF), topé con la columna de un exbanquero, también viejo conocido del Rey Juan Carlos I, un rey español y mucho español, huido a tierras lejanas por sus presuntos latrocinios del erario público.

El artículo del banquero en cuestión, antiguo empresario del sector farmacéutico, llamó de inmediato mi atención, pues me recordó algunas de mis lecturas de juventud, de renovada actualidad en estos tiempos convulsos ¿cuándo no lo fueron? Tiempos, por otro lado, esperanzadores, pues de las grandes crisis, ya sean científicas, ya sean sociales, surgen oportunidades de cambio de las que pueden derivarse, a veces, avances cualitativos.

En concreto, transcribo textualmente el párrafo que captó mi atención:

“Asistimos impávidos a una globalización, que no es sino un estandarización del control por el suprapoder, y a la consiguiente desaparición fáctica de los Estados nacionales, no tanto en manos de supraorganizaciones políticas como de superestructuras financieras construidas sobre la libertad de circulación de capitales y el artificial dinero financiero.¿ Cuál es la respuesta de la derecha al nuevo escenario ?”

Su autor es Mario Conde, antiguo y brillante abogado del Estado, cuyo fulgurante ascenso en el mundo empresarial provocó su caída en desgracia, siendo rechazado por una oligarquía financiera elitista y corporativa que no lo admitió en su seno.

Lo constatado en dicho párrafo me ha recordado, como he dicho, una de mis lecturas de juventud: “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, escrito en el año 1916 por Vladímir Ilich Uliánov, conocido como Lenin (1870 – 1924). Su autor pone en evidencia como el librecambismo tocaba a su fin. Es decir, el final de la libre competencia entre empresas y por tanto también el de la fijación de los precios de los productos mediante la mano invisible del mercado.

La confrontación entre la oferta y la demanda de productos, en un mercado libre de trabas, formado por multitud de empresas productoras e infinidad de clientes o consumidores finales, tendía a fijar un precio de equilibrio, el cual llevaba de algún modo inscrita la cantidad de trabajo humano necesario para su producción. Comercio que, teóricamente, habría de regular automáticamente los precios, y finalmente la asignación de recursos de forma eficiente.

Describe Lenin en su obra -aportando datos estadísticos de la época, concernientes a los países más desarrollados- como la concentración de capital daba lugar a grandes monopolios que pasaban a acaparar sectores enteros de la producción. Se apoyó para ello en las tesis del gran pensador alemán Karl Marx (1818 – 1883) referentes a las leyes de la evolución del capitalismo, enunciadas en el siglo XIX; entre otras, la tendencia inevitable del sistema a la acumulación de capital y finalmente a la formación de grandes monopolios.

En el nuevo periodo denominado imperialismo, que arrancó prácticamente a mediados del siglo XIX y se desarrolló a lo largo del siglo XX, solo los grandes monopolios podían competir entre sí. El Estado dejó de estar hegemonizado por la clase burguesa, pasando a estar controlado por los sectores monopolistas de ésta. El Estado se transformó en el instrumento de dominio del gran capital, poniéndose al servicio de este grupo minoritario, que había pasado a detentar su hegemonía sobre el resto de la sociedad. Finalmente la unión de la fuerza de los monopolios con la fuerza del Estado burgués dio lugar al capitalismo monopolista de Estado.

En los albores del capitalismo, en cada sector de la producción, competían multitud de pequeños productores. La revolución industrial aceleró el proceso de concentración de empresas, mediante el aumento de la productividad que la mecanización impulsaba, requiriéndose cada vez mayores medios materiales para supuesta en marcha y, por tanto, mayores capitales. La feroz competencia en el mercado, y la necesidad de equipamiento más costoso y, en general, de mayores medios materiales de producción, exigidos por la creciente automatización de la producción, generó crisis cíclicas de sobreproducción que arruinaron a pequeñas y medianas empresas, cuyos mercados pasaban a ser absorbidos por las grandes corporaciones, produciéndose una acumulación masiva de capital.

Muchos pequeños y medianos productores eran expulsados del mercado en cada crisis cíclica de la economía capitalista, haciendo cada vez más dificultosa la existencia de una pequeña y mediana burguesía, que veía con pavor su futuro amenazado, mientras el paro obrero se multiplicaba, arrojando a la miseria a grandes masas trabajadoras. Esa fue la tendencia creciente de acumulación de capital, por el cual unas pocas empresas pasaron a controlar cada sector de la producción (eléctricas, farmacéuticas, etc.).

El papel de las entidades financieras, y la fusión imparable de estas, concentraron su capital en grupos de poder capitalistas cada vez más reducidos. Su penetración en el sector industrial y en los medios acrecentó el poder de este núcleo elitista, que constituye la oligarquía financiera, dominando la economía de los países.

La globalización y la desregulación de los mercados ha incrementado el flujo de capitales, es decir la exportación de estos, que excede en mucho al flujo de mercancías, creándose “superestructuras financieras construidas sobre la libertad de circulación de capitales y el artificial dinero financiero”, que se reparten el mundo pasando por encima de fronteras y de gobiernos nacionales.

Los estados-nación tienden a desaparecer de facto, engullidos por los estados-continente, que dominan la escena en función de su poder económico y militar, estableciéndose alianzas jerarquizadas que se reparten territorialmente el mundo, constituyéndose sistemas formados por una cadena imperialista. Esto obliga a cada gran potencia a someter a otras potencias subordinadas, para la apropiación de las materias primas que necesitan y la ampliación de sus mercados. Su poder e influencia depende del capital que posean y de su fuerza militar. Estas alianzas jerarquizadas están encabezadas por un hegemón que domina al resto de países a costa de someterlos, por las buenas o por las malas.

La existencia de estos monopolios y su impacto sobre la vida cotidiana de las personas es algo que las clases populares de nuestro país han podido constatar en estos días, con estupor e impotencia, al ser anunciada por el Gobierno de coalición progresista ¡nuestro gobierno! las nuevas tarifas eléctricas. Una autentica tragedia para más de cuatro millones de familias trabajadoras que viven al borde de la indigencia, lo que acrecienta e intensifica la triple crisis sanitaria, social y democrática en la que estamos inmersos.

Prueba evidente, por tanto, de la necesaria movilización ciudadana en defensa de los intereses de las clases populares, así como la ineludible toma de conciencia de los estratos sociales explotados. La nacionalización de determinados sectores monopolistas de estado es una necesidad imperiosa para el desarrollo democrático y la defensa de las libertades amenazadas, pues debido al exorbitante poder que detentan hace que personajes que no se presentan a las elecciones dominen la vida pública, quitando y poniendo gobiernos a su antojo, mediante el control por la puerta trasera de las instituciones democráticas.

La nacionalización de sectores estratégicos tan determinantes como las grandes compañías eléctricas o las grandes entidades financieras haría accesible, a empresas y usuarios, a bienes tan primordiales como la energía o los medios crediticios, en condiciones más justas, pues unos precios exorbitantes de estos servicios esenciales acaban reflejándose en todos los sectores de la producción y, por tanto, en una subida generalizada de precios.

(*) Manuel Ruiz Robles es Capitán de Navío de la Armada, miembro de la UMD y del Colectivo Anemoi. Presidente Federal de Unidad Cívica por la República.